
En este post vamos a comentar el trasfondo de la película “Gracias por fumar”. En la película vamos a tener dos cuestiones importantes. La primera es la importancia de la figura del relaciones públicas dentro de las organizaciones y la segunda es la conciencia de las personas.
En este post voy a analizar la primera cuestión pues es la que atañe a la asignatura. Pues bien, la película se centra en la persona de Nick Naylor que es el portavoz de una empresa tabacalera y tiene como misión defender el argumento de que el tabaco es nocivo para la salud.
Además, se encuentra con el problema de que un senador pretende incorporar la palabra “veneno” a las cajetillas de tabaco, cosa que empeoraría la imagen del tabaco en la sociedad. A lo largo de la película podemos comprobar la importancia de tener a un Nick Naylor dentro de una empresa. Un persona con grandes dotes comunicativas y de persuasión, que en este caso, tiene como misión defender algo indefendible. La película es un claro reflejo de que la empresa tiene que estar bien relacionada con los demás actores de la vida social y económica para poder defenderse de los ataques (en este caso de las asociaciones anti tabaco y del Senado) a los productos que comercializa.
Y para poder realizar esta labor de relación es necesario a un persona de las características del protagonista de la película, que sepa emitir un comunicado ante un auditorio o ante autoridades o ante quien toque en ese momento de una manera conveniente y que tenga como objetivo mantener intacta la imagen de la empresa para la que trabaja.