En este post vamos a hablar del nacimiento del V-rod, una motocicleta que marcaría un antes y un después en la historia de Harley Davidson.
El nacimiento de la V-rod nace como consecuencia de un problema surgido a la compañía americana. Este problema era que la característica principal de sus motos era el diseño, tal era su fortaleza que con su marca y su diseño llegaron a ser un signo representativo del estilo de vida americano, pero en la década de los noventa apareció una nueva generación de moteros que no estaban tan interesados en el diseño sino en la potencia de sus motocicletas.
Por tanto, el nuevo reto de Harley era crear motocicletas que mantuvieran su estilo pero que fueran tan potentes como las nuevas motos de origen asiático. Para ello, había que crear distintos equipos que se encargaran de las diferentes áreas de las que había que desarrollar para innovar la nueva máquina.
Estas áreas eran, principalmente, el diseño y la ingeniería. Dentro de esta última también se desarrollaron dos subgrupos que eran el equipo de desarrollo de Harley y la de su filial de competición. El equipo de competición participó en el desarrollo de la V-rod porque serían ellos quienes introdujeran las mejoras hechas en sus motos para que la nueva fuera muy potente. Además, también se llegó al punto de que se incorporara un equipo de Porche para que adaptara los componentes de las motos de competición a la moto de Harley que sería de ciudad.
La manera de trabajar entre el equipo de diseño y el de competición era que el primero remitía al segundo un boceto en el que se dibujaba la apariencia de la moto. Posteriormente, el equipo de ingeniería de dedicaba a encajar la diferentes partes del motor y componentes de la moto dentro del diseño que le habían dado el otro equipo. A continuación, lo normal es que la pieza en cuestión no encara a la perfección por lo que, el equipo de ingeniería le tenía que remitir a diseño una modificación de su boceto e el cual de esa manera sí podía encajar. Una vez, aprobada la modificación se ponía a prueba la motocicleta con ese nuevo diseño.
Seguramente, la manera de trabajar de ambos equipos era eficaz a la hora de conseguir el resultado final pero, quizá, no la más eficiente porque de su manera de trabajar había que estar mandando constantemente las propuestas de cada uno. A lo mejor si hubieran trabajado debajo del mismo techo de manera conjunta hubieran sido más eficientes ya que se hubieran trasladado de manera más rápida los problemas sucedidos a cada uno de ellos. De la misma manera que colaboraron mano a mano los ingenieros de Porsche (los cuales se encargaban de adaptar los motos de competición a motos de ciudad) con los de Harley.
Por otra parte, hay que destacar el cuidado que pone Harley en la imagen de su moto. A pesar, de que su gran reto era hacerla más potente, ésto siempre ha ido acompañado de la imagen de la moto, que desde su boceto inicial hasta su presentación es lo que más se ha cuidado porque recordamos que Harley es más que una marca sino también un estilo de vida.